Los nerds de pacotilla o el día que descubres que el tiempo ha pasado sin tí

Lo digo sin rodeos: la moda nerd me supera, me expaspera, me desespera. Me dan ganas de parar a la gente por la calle y preguntar, sinceramente, pero tú chaval ¿porque lo haces? ¿Porque te pones gafas si no te hacen falta? Si se ve a la legua que no tienen graduación (¡hijoputa!). ¿Por qué te disfrazas del chico menos popular del instituto que se mea encima cuando le mira una chica, si salta a la vista que no has sido el rarito de la clase en tu vida, cabrón? Y tú ¿por qué te pones esa falda de numeraria? ¿Y esos calcetines? ¡Esos calcetines! ¿De verdad quieres ser como la mujer de Harvey Pekar? ¿No ves que se te nota que no, que has sido siempre la más guapa de la clase? ¡Serás pedorra!

A la izquierda, un nerd de mentira. A la derecha, uno de verdad (¿a que como este no hay huevos?). Sacados de la biblia de las tendencias.

Es mi primer gran desencuentro con la moda juvenil y un síntoma claro de mi propia decadencia, si ya lo sé. Pero alguna vez tenía que pasarme. Cuando se puso de moda el punk me dió igual, hasta me alegré porque en los ochenta era tan enana que no pude disfrutarlo. Pero esto de la moda nerd… Para los que hemos sido gafosos y marcianoides toda la vida es un poco… reconozcámoslo aunque nos joda porque qué derecho tenemos, no es propiedad exclusiva de nadie, el mundo de la tendencia es así, sorprendente, traicionaro… lo sé, lo sé… Pero es que la moda nerd… Que yo llevo gafas desde los siete años joder. Y me pasé toda la adolescencia con aparato dental. Cuando veo que lo que más mola en las discotecas de Berlin ahora es vestirse como una mala copia de mí misma con trece años (que ya la versión original era para salir corriendo), es que me quedo estupefacta. Y pienso: ya está. Me hecho mayor. Soy una muerta viva, una gruñona, no entiendo nada, si se quieren poner gafas que se las pongan, si yo siempre he defendido que con gafas se liga mucho más… En fin. Que me jode y me jode que me joda. Y en este bucle malsano, aleluya tengo un blog para gritar Hello world, I hate you all fake-nerds! Y me voy a comprar una escopeta para liarme a tiros en el recreo.

Posted in otros artes, urbano | 16 Comments

Futuridad ahora!

Garabateé más de 30 páginas tamaño libreta en la última Transmediale, estuve allí cada día desde las 11am, me lo chupé todo. Y ahora me encuentro con un montón de notas que se morfonden en mi disco duro y cada día que pasa son más candidatas a convertirse en eternos borradores. Sin más, ahi van.

Ese fue el lema de la Transmediale 2010, con punto de exclamación incluido. He tenido que buscar en el diccionario de la RAE la palabreja para asegurarme de que existía. Pensaba que era un neologismo pero no. Futuridad significa “condición o cualidad de futuro”. La explicación en inglés es más matizada (“la cualidad de estar en el futuro o ser del futuro”) pero en cualquier caso, hablar de futuridad y no de futuro a secas es ya un posicionamiento, cristalizado en el texto de presentación: “Hemos entrado en una era más allá de la retórica futurísta. La idea que teníamos sobre el futuro nos ha alcanzado y está atravesando una crisis de identidad. Fururidad ahora! te invita a crear nuevos modelos para el futuro y a preguntarte, no qué es lo que te depara el futuro a tí, sino qué es lo que le deparas tú al futuro”.

Hay que reconocer que la propuesta es inteligente. Deja claro que no estamos aquí para hablar sobre el futuro sino sobre la idea que tenemos de él. Una idea que, efectivamente está en crisis, entre otras cosas porque sigue siendo la misma que hace 60 años, cuando se forjaron esas utopías y distopías que con el cambio de siglo se nos han quedado viejas. En un año con un nombre tan sugerente como 2010 (¡2010!) aquí seguimos. Sin amigos extraterrestres, ni viajes interestelares, ni coches voladores, ni historias de amor entre humanos y ciborgs, ni anarquía post-atómica, ni retratos costumbristas de la vida en un refugio nuclear, esperando un desastre que no acaba de llegar o lo hace sólo de una forma desesperadamente tibia.


“White Noise” de Zilvinas Kempinas. Luz, cintas de video y un ventilador.

Igual el problema de la ciencia-ficción es que ha sido tan etno-céntrica y naïve como las películas de Hollywood. El planeta tierra era un mundo blanco de clase media y el único afuera que fuimos capaces de imaginar era de color verde neón y venía de otra galaxia. Y sin embargo, no: no hay un fin de la historia como quieren los neo-cons. Es seguramente el fin de la historia de un mundo pero no de todos los mundos. Así las cosas, la propuesta de la Transmediale, de pensar sobre el futuro como imaginario, nos evitaba caer en lo que realmente nos da pavor: pensar en el futuro como realidad y acabar hablando del presente. Bancarrotas, deshielo de los polos, terroristas barbudos en alfombras mágicas, envejecimiento de la población, centros de internamiento para inmigrantes, contratos de suministro energético entre Rusia, Africa y China, el superagente Chavez, el gatillazo de Obama…

Yo que soy una apocalíptica de salón (como todos los apocalípticos) hubiese preferido más droga dura, pero qué le vamos a hacer. La Transmediale es un festival de arte de su tiempo pero un festival de arte al fin y al cabo, que nos invita a descubrir una programación más que correcta, con sus aires de actualidad pero sin sobresaltos, y a disfrutarla desde la comodidad de la butaca, con unas cervezas frías y la languidez despreocupada de los buenos lectores de ciencia-ficción.

Posted in berlin, new media art, otros artes, post-politicas | 7 Comments

Sosolimited. Los Djs de los datos desembarcan en la Transmediale

Publicado en Mugalari el 26 de febrero de 2010.

La televisión ya nos ha acostumbrado a que las retransmisiones en vivo vayan trufadas de información adicional que acompaña lo que sale en la pantalla interpretándolo a medida que se emite. Algo así hacen Sosolimited, pero con más humor, inteligencia y pericia técnica.


Foto de Lucy Benson

Pensemos por ejemplo en los acontecimientos deportivos o los debates electorales. A la emoción del directo, del sabernos testigos de algo que está ocurriendo en ese preciso instante, se suman otros niveles de espectacularidad propios del medio televisivo, como explicaciones de los comentaristas, gráficos de audiencia o estadísticas de opinión. Todo ello contribuye a que, en las retransmisiones en directo, el producto final que nos llega como espectadores sea, desde todos los puntos de vista, una remezcla. “Lo que ves en la tele es un producto cerrado que tienes que consumir así. Sólo puedes apagar la tele o cambiar de canal pero no modificarlo. Nosotros metemos mano a la emisión ofreciendo una versión diferente” dice uno de los integrantes de este colectivo de programadores web afincados en Massachusetts, nominados al premio de esta última edición del festival de media arte de Berlin.

En Transmediale, Sosolimited presentaron la performance The Long Conversion, una actualización de la aclamada ReConstitution, con la que saltaron a la fama en 2008 cuando, ataviados con trajes impecables y gafas de sol (una estética burlona que los situaba a medio camino entre los servicios de inteligencia del FBI y unos Blues Brothers de ascendencia electrónica), remezclaron en directo la retransmisión de los debates entre Barak Obama y John McCain.

>> Sigue leyendo (en PDF)

Este es el vídeo de ReConstitution, la remezcla de los debates Obama/McCain:

Posted in audiovisual, new media art, otros artes, post-politicas | 1 Comment

Esto no es una exposición de bioarte. A propósito de “Soft Power” y otras encrucijadas de la cultura en la era biotech

Publicado en Zehar #66 (Arteleku) en enero de 2010.


The Farm” de Alexis Rockman en la exposición “Paradise Now: Picturing the Genetic Revolution”.

(…) Mirar a la ciencia desde la no-ciencia (ya sea desde esas hijas bastardas del racionalismo que son las ciencias sociales o desde el propio arte entendido como laboratorio del imaginario) parece ser una parada inevitable del pensamiento como práctica situada y política. “Soft Power” se ubica abiertamente en ese intersticio entre disciplinas pero su enfoque dista mucho de los que tradicionalmente se encuentran en las categorías del bioarte o el sci-art que, a pesar de su juventud y de la limitación inherente a cualquier etiqueta, poseen ya su historia, sus héroes y sus padrinos. Durante toda la década de los noventa y especialmente desde el famoso conejo fluorescente de Eduardo Kac, el bioarte se ha caracterizado por una perspectiva a-crítica y celebratoria travestida de divulgación, fundamentalmente literal (grandes fotografías de células o proteínas), espectacular (como “la creación de una chaqueta de piel realizada con las células de una vaca que aún no ha nacido”) y plagado de eslóganes solemnes (como ”Gracias a la ingeniería genética los seres humanos podremos vivir 150 años”). El resultado es lo que Jacqueline Stevens llama la narrativa genética: “el género trágico de nuestro tiempo”, que ha servido como carta de presentación de una iconografía científica favorable a los intereses de la bioeconomía.(…).
Posted in biotech, otros artes, post-politicas | Leave a comment

Guggenheim II. El regreso

Puesta en situación: la Diputación de Bizkaia quiere construir un Guggenheim II. Parece una broma de mal gusto o una parodia de “Vaya Semanita” pero no. Es de verdad. Y con dinero público (mucho, mucho). Y en un enclave muy particular: la zona de Urdaibai, una reserva de la biosfera en la costa vizcaina. Copio a continuación el mensaje enviado por Ricardo Antón de AMASTÉ a su lista de correo. La cita -para el debate abierto y esperemos, la crítica- es este viernes 26 de febrero.

Hola!!
Para comenzar el lunes planificando el viernes, os pasamos la información sobre un encuentro que organiza Cultura Abierta, donde estamos colaborando activamente.

Llevamos meses dando vueltas al tema del proyecto del Guggenheim en Urdaibai. No teníamos suficiente con uno, para que encima quieran hacernos otro, con el propósito de repetir esa supuesta fórmula de éxito que supuso el primero. La Diputación de Bizkaia se ha propuesto impulsar en Urdaibai una nueva franquicia, pese a quien pese, enfrentándose al Gobierno Vasco, su socio en Bilbao (junto al que en breve deberá renegociar las condiciones de renovación o no del contrato con Nueva York).

Así, se está viviendo una paradógica controversia política (escenificación del enfrentamiento del PNV con el PSE), económica (agudizada por la crisis) y ecológica (el enclave es una reserva de la biosfera), en la que como suele pasar, de lo que menos se habla es de cultura. Porque en realidad, lo cultural no es más que la excusa y la caja de la que sacar el dinero, para esquilmar aun más, los ya de por si pobres presupuestos dedicados a otras actividades culturales que no sean meramente instrumentales y/o espectaculares.

Un crudo debate que se está manteniendo a nivel institucional, amplificado mediáticamente y que desde el Foro Cultura Abierta se quiere acercar a la ciudadanía en general y a los agentes culturales en particular, promoviendo un debate más democrático y participativo, con el proyecto del Guggenheim Urdaibai como excusa, para hablar sobre qué políticas artísticas y culturales queremos y/o necesitamos.

Para ello, el próximo viernes 26 de febrero, en la Biblioteca de Bidebarrieta en Bilbao, a las 19:30, se organiza un encuentro abierto, moderado por Fernando Golvano, en el que participarán Miren Jaio, Xabier Laka y Joseba Arregi. Una oportunidad para hablar sobre distintas cuestiones, que directa o indirectamente tienen que ver con las políticas culturales, la práctica artística, la necesidad de re-definir la idea de museo y otras grandes instituciones culturales, el turismo frente al empoderamiento ciudadano, la proliferación de las industrias culturales y creativas y la adopción de determinados modelos socio-económicos como apuesta de futuro, etc, etc.

Ya sabéis, apuntároslo en la agenda. Un buen plan para comenzar el fin de semana.

Posted in creative_economy, nueva y vieja economia, urbano | 4 Comments

Feminismo para dummies 3. Inventarios de huellas

Como mi abuela, escribo las cosas para que no se me olviden. Yo lo hago en un blog y ella en papelitos que pega por dentro en las puertas de los armarios. Pero viene a ser igual: son mensajes que nos dejamos a nosotras mismas. Este post es uno de esos, para cuando me ataca la ansiedad pre-desplazamiento. Son fragmentos de “Sujetos nómades” de Rosi Braidotti que me ayuda mucho en esos trances de aquí para allá pero está sito en la biblioteca-base en casa de mis padres.
Aclaro 1. Sobre los libros de cabecera.
Esa gente que cita sus libros de cabecera seguramente no cambia de cama tanto como yo que llevo una media de 1 mudanza cada 2 años. El conocimiento, al contrario de lo que se dice, ocupa mucho lugar. Y además es carísimo de transportar (claro que puedes digitalizar tu biblioteca y pasarla al e-book o incluso aprenderte los libros de memoria como en Farenheit 451 pero, me dirás, no es lo mismo ni de lejos).

Aclaro 2. Sobre la condición nómada en general.
Esa gente que dice que vive a caballo entre tal y cuál ciudad y cómo mola son todos unos mentirosos o es que sólo se mueven entre casas o países distintos pero sin cambiar de vida. El verdadero desplazamiento es mutación, como entrar en una máquina siendo una persona y salir siendo otra distinta. Emocionante pero fatal para la salud. Sin contar la cantidad de energía que movilizas intentando recordar las cosas más tontas cada vez (como tu propio número de móvil o la hora a la que cierra la panadería).


Especimen de Chamaeleonidae Africanus. Filósofo post-estructuralista avant la lettre.

Braidotti advierte que la condición nómade no está necesariamente relacionada con el acto de viajar y no es una identidad dada de una vez y para siempre (como la de varón blanco de mediana edad o la de feminista violenta sin escrúpulos). La condición nómade es un mito, una ficción política para moverse entre categorías. Una condición a partir de la cuál uno puede definirse en un momento determinado para mandarla a la mierda dos minutos después, cuando cambian las circunstancias (quizás cuando llega la noche varón-blanco-de-mediana-edad se pone liguero y juega a ser una furcia azotada mientras que feminista-violenta-sin-escrúpulos se convierte en madre pelmaza y amantísima). La condición nómade de Braidotti está relacionada con “el tipo de conciencia crítica que se resiste a establecerse en los modos socialmente codificados de pensamiento y conducta” y encuentra su sentido de pertenencia en “la subersión de las convenciones establecidas”.

Aunque uno pueda ser nómade sin salir de casa, simplemente por el hecho de cambiar de identidad con fluidez, según Braidotti las personas acostumbradas a deambular por culturas y lenguajes distintos están especialmente inclinadas a ese tipo de “conciencia crítica desestabilizada” (también conocida como apertura mental o estar más loco que una maraca). El políglota, como nómade lingüistico, es en su opinión un “especialista en la naturaleza engañosa de la lengua, de cualquier lengua, capaz de experimentar cierto saludable escepticismo en relación con las identidades permanentes y las lenguas maternas” lo que le permitre situarse en un punto ventajoso para deconstruir su propia identidad. “No hay lenguas maternas, sólo sitios lingüisticos que uno toma como su punto de partida”. El políglota sabe que el idioma no es sólo un instrumento de comunicación sino “un lugar de intercambio simbólico que nos vincula a todos en una red tenue, y aún así viable, de malentendidos mediatizados que llamamos civilización”.

“La escritura nómade desprecia la comunicación dominante. El embotellamiento de significaciones que se agolpan esperando ser admitidas a las puertas de la ciudad crea esa forma de contaminación que se conoce como sentido común. La escritura nómade, en cambio, anhela el desierto, las zonas de silencio que se extienden entra las cacofonías oficiales, en un flirteo con una no-pertenencia y una condición de extranjería radicales (…). El políglota cuenta con el nivel afectivo como lugar de descanso; sabe cómo confiar en los indicios y cómo resistirse a establecerse en una visión soberana de la identidad. Su identidad es un mapa de los lugares en los que él/ella ha estado y que puede reconstruir a posteriori como los pasos de un itinerario. La identidad nómade es un inventario de huellas”.

Posted in feminismos, hacking, post-colonial, post-politicas | 6 Comments

Economía Creativa para el Underground

“Economía Creativa para el Underground” es una serie de textos que estoy escribiendo para la puesta en marcha de contra-narrativas que cuestionen el discurso hegemónico sobre innovación, clase creativa y otras mitologías del nuevo capitalismo.

Está en proceso de construcción.
El dibujo de la portada está tomado de I have no cubicle.

* Indice *

#1 Be creative under-class! Mitos, paradojas y estrategias de la economía del talento.
Publicado en la Biblioteca de YProductions en 2009.
Descargar en PDF.

#2 Prototipo de gestión de tiempo para microrganismos culturales.
Presentado en el Cultivo de Microbios del festival Zemos98 de 2010.
Descargar en PDF.

#3 La burbuja de la innovación.
Presentado en la jornada “Empresa y economía abierta” organizado por el MIK en 2011.
Descargar en PDF.

#4 Investigación en cultura: un Objeto Cultural No Identificado
Resumen de la jornada organizada por la plataforma Zzzinc en Barcelona en diciembre de 2010.

Posted in creative_economy, post dos-punto-cero, post-politicas | Leave a comment

Le Tigre. Dieu merci la France n’est pas encore tout à fait pourrie!

El regalo más mejor de estas navidades me cayó la otra noche de las manos de un buen amigo que sabe lo que me gusta. Es el número 28 de Le Tigre, una “curiosa revista curiosa” publicada en Francia y en francés, como acostumbran allí, ideal para los amantes del buen sarcasmo y el leer en letra pequeña (esa especie en extinción). La he devorado casi entera, sólo me quedan los destacados enanos de la sección Almanaque (deliciosamente ilustrada con dibujos de animales de tiovivo antiguo) y el Enigma (en el que hay resolver un caso real de traición ocurrido en Chicago en 1931 cuando la policía pilla a todo el O’Malley Gang con el culo al aire descargando 80 cajas de whisky en un speakeasy: ¿quién será el soplón?).

Las portadas de Le Tigre son siempre a rayas y en cada número de un color diferente. En el mío son azul klein. En cada número hay también un dossier especial, como en las revistas buenas de antes (en este, sobre los Rrom) y anuncios antiguos hackeados (como los que ilustran este post). En este número hay dos artículos especialmente tronchantes. Uno es sobre la presentación a prensa de un método de depilación láser doméstico (“el ipod de la depilación radical: adiós a los pelos”) presentado en un hotel pijo de un barrio pobre en Paris con todo el despliegue de cóctel, powerpoint, vergüenza ajena y azafatas. El otro es el Retrato Google: la biografía de un cualquiera a través de sus rastros en la red (igual lo conoces: el sujeto se llama Franck L***, un arquitecto de Nantes que toca en un grupo de rock, estuvo de vacaciones en la India en 2008, ha trabajado de freelance en Berlin y sus últimas novias se llaman Sandy y Laura).

Izquierda: “La disuasión atómica por fin a su alcance. Muros medianeros, problemas de aparcamiento, olores de barabacoa, niños ruidosos… Preocupaciones que envenenan tantas relaciones vecinales. Equípese usted con los nuevos lanzaderos tácticos individuales Atomlux. Sus vecinos se lo pensarán dos veces antes de molestrale de nuevo”. Derecha: “Hemos cambiado. Sí, hemos cambiado. Porque lo esencial para nosotros ya no es desafiar a la muerte a 180km/h en la autopista, con un casco nazi en la cabeza y quince litros de cerveza en el estómago. Ahora acogemos a los niños desde los 14 años, en un ambiente familiar. ¡Únase a nosotros! Los nuevos Hell’s Angels”.

Pero lo mejor de lo mejor de Le Tigre es que me hace recuperar algo -muy poco, pero algo- de respeto por la France. Ese país con el que mantengo una relación de amor-odio vitalicia, profunda y sincera, que me colonizó la cabeza desde los 4 años y hasta los 25 (y aún soy capaz de cantar la marsellesa si me dan cuerda) y al que todavía intento matar como manda Freud, con todos los rituales que merece un patriarca (sobre todo si te hace cantar la marsellesa). Ahí es donde mi amigo ha hilado fino, harto como está de mis monólogos furiosos de petite métèque desagradecida porque a Sarkozy se lo merecen y a Le Pen también y ojalá gane las próximas presidenciales para que todo el mundo sepa que son una banda de fachas racistas, y que la decadencia de la vieja Europa tiene su capital en esa ciudad maloliente habitada por oficinistas rencorosos, snobs con problemas de eyaculación precoz y las almas de todos los escritores muertos. Claro. Me regala Le Tigre y me calla la boca. Si eres francófono y la ves un día, cómpratela. En la web la puedes hojear y quedarte sin vista o descargar el PDF y quedarte sin vista también (parce que les français, vous savez, c’est pas tous des radins hein!).
Posted in media, otros artes | 5 Comments

Homo Sampler o la misteriosa economía de los tiempos muertos

“Quien se jactaría de saber lo que es un resto, y de poder diferenciarlo de lo contrario?” Nadie que escriba, por lo menos”. La frase de César Aira es, en primer lugar, un statement de la vocación literaria. Todo texto está construido, en mayor o menor medida, a partir de fragmentos de conversaciones perdidas, recuerdos inútiles, restos del día”.

El párrafo de Eloy Fernández Porta es a su vez un statement de su propio libro, que me ha acompañado el otoño y con razón lleva por título “Homo Sampler”. ¿Y de qué trata? Pues eso: de todo, de nada, de mucho, de todo lo despreciable, de la cultura que nos rodea. Hay reseñas, como esta, que tratan de recorrer la obra. Pero por muy buenas que sean, no se puede. Porque lo bueno no está solo en lo que escribe sino la tupida red de conexiones que teje entre un montón de aspectos del estilo de vida de hoy (cine, comic, literatura, consumo, filosofía, televisión…) y el tono con el que lo aborda, de esos que te retan a cada frase al emocionante juego de Atrápame Ese Subtexto. Y es que como dicen por ahí, “al autor parece importarle muy poco la ignorancia del lector habitual que no tiene por qué conocer este sinfín de referencias desordenadas”.


Esta es una viñeta (“Odio” de Peter Bagge, editado por La Cúpula) que ilustra una de las páginas y da respuesta a la asombrosa pregunta con que el listo de Eloy atrapa al consumidor indeciso en la contraportada: “¿Por qué las mujeres con clase tienen novios grunge”?

Efectivamente, son casi 350 páginas y, aunque divertidísimo y super nutritivo, no es ni fácil ni accesible. Pero es la primera vez que leo una obra de crítica cultural contemporánea escrita por un sujeto realmente contemporáneo y no por un espectador. No es Lipovetsky hablando de la moda enfundado en su traje gris. El Eloy (como dicen los catalanes) es hijo de su tiempo y cuando habla del clubbing o de la coca o de los Beatles de Cádiz o de las tiendas de chuches, se nota que estuvo allí. Según pasaba las páginas, primer pensamiento: ¿pero qué edad tiene este tío? Fácil, lo pone en la portada: 35, dos menos que yo ¡más que yo! (con esto de que me estoy haciendo MILF me hago un lio). Segundo (para no caer en admiraciones erradas): ¿será un pedante en la vida real? Me voy al Youtube, me miro algunos videos. Negativo. O sea que además de ilustrado, el tipo es inteligente de verdad. A mí estas tonterías me alegran el día.

Lo que escribe sobre los restos no sólo es aplicable a su propio obra. También a ese Homo Blogger que, como dice, “sembraba el desconcierto entre los estudiosos del Neolítico Inferior” por su postura “encorvada y alfeñique” en una época en la que sin embargo el “fashion bípedo” hacía furor, lo que llevó a los historiadores a asociar sus “prácticas pseudo-artísticas” (realizadas a golpe de plastidecor y bote de pegamento imedio) con la “Era Preescolar Anal”. Lo que decía: que no es para todos los públicos.

[aquí unos escaneos de páginas de “Homo Sampler”]

Posted in creative_economy, media, new media art, otros artes | 7 Comments

Una mezcla de cool hunters y de arqueólogos liderados por una detective con nombre de vino barato

Qué descubrimiento, con el lío que tengo cada vez que alguien me pregunta a qué me dedico y yo que siempre había querido ser detective, ahora resulta que sí, que uno es lo que desea al final de todo. Jose Antonio Marina en “La conspiración de las lectoras”:

Mermelada & White es una peculiar agencia de detectives filosóficos y culturales fundada por José Antonio Marina, que justifica así su iniciativa: «Entre las variadas figuras en que se encarna la racionalidad, en las que se hace real e impura la razón pura, siempre me ha atraído una, sin duda menor, pero que para mí está aureolada de un prestigio aventurero, literario y cinematográfico. Me refiero al detective, que ejerce una racionalidad práctica y emocionante. Detecta enigmas, husmea, busca información, induce, deduce, seduce y, a veces, hasta adivina.» La especialidad de esta agencia son los casos que por moverse en terrenos poco definidos, exigir saberes múltiples, o vivir entre el pasado y el futuro, quedan descuidados por la investigación académica: «Somos una mezcla de cool hunters y de arqueólogos.»

En la imagen, Adèle-Blanc-Sec, mi heroina favorita, una detectiva que resuelve los casos más dadá del Paris de entre guerras, imaginada por el maestro Tardi. Esta viñeta es la única en toda su carrera en la que enseña las tetas (¡atención primicia!). Ahora están preparando una peli sobre ella pero viendo a la actriz que han cogido yo no iré: una guapa al uso sin un pelo del carisma de Adèle. Además, por lo que se adivina del vestuario, parece que le han cambiado también de momento histórico, cuando lo mejor de sus extraordinarias aventuras es justamente la crítica radical a Francia y sus contiendas, ambientada en un Paris anti-romántico en el que vagabundean cientos de mutilados de la primera gran guerra. Qué le vamos a hacer, así es Hollywood. Menos mal que nos queda el papel.
Posted in creative_economy, otros artes | 1 Comment